En los últimos años, la carpintería ha experimentado un notable resurgimiento, posicionándose como uno de los sectores artesanales con mayor crecimiento dentro de la economía creativa. Impulsada por la demanda de productos sostenibles y personalizados, esta actividad tradicional está encontrando un nuevo lugar en la era moderna.
Según expertos del sector, el auge del “hazlo tú mismo” (DIY) y la creciente conciencia ambiental han llevado a muchos consumidores a optar por muebles y estructuras de madera frente a materiales industriales. La madera, al ser un recurso renovable y biodegradable, se ha convertido en una alternativa atractiva frente al plástico y otros derivados.